Lucir unos buenos zapatos de piel tiene mucha importancia para la mujer. Un vestido no es un vestido si no lo lucimos con un buen par de zapatos. Son los encargados de respaldar toda la información que queremos transmitir con nuestro estilo o forma de vestir.

Cuidar los zapatos se convierte así en una rutina fundamental para nuestra indumentaria, porque no sólo basta con limpiarlos (una función más estética). Si sabemos cuidarlos alargaremos su vida y vivirán más tiempo con nosotros.

Para conseguir nuestro objetivo y lograr que lo que compramos nos acompañe el mayor tiempo de nuestras vidas te damos algunos consejos para conservarlos casi como el primer día (y es que las muescas que salen con el tiempo y uso son inevitables y, además, muchas veces le aportan una vitola vintage nada desdeñable).

Déjalos descansar

Una de las peores cosas que podemos hacerles a nuestros zapatos de piel es usarlos todos los días. Lo mejor es que los dejes descansar de vez en cuando e intercalarlo con el uso de otros zapatos. Conseguirás así que la piel no se marque tanto.

Usa hormasTras su uso no dejes los zapatos tal cual en el zapatero. Si les introduces una horma o una bola de papel respetarás durante mucho más tiempo su forma y lucirán más tiempo como nuevos.

No dejes amarrado los cordones

Si observas detenidamente cómo se presentan los zapatos de cordones cuando los compras verás que uno de los extremos del cordón es corto y el otro pasa por todos los agujeros. ¡Error! Esto lo único que consigue es que la presión no se distribuya bien y la lengüeta acabe marcada. Deberías igualar los cordones por los dos agujeros inferiores para luego ir alternándolos.

Protégelos de las manchas

Uno de los temores más grandes cuando tenemos un par de zapatos de ante es que acaben manchados. Más vale prevenir que curar, así que lo primero que tienes que hacer cuando llegues con tus zapatos nuevos a casa es aplicarles un spray antimanchas.

No los guardes sin limpiar

Hazte con tu kit de limpieza y no esperes a ponértelos para limpiarlos. Lo mejor es hacerlo cuando llegues a casa (las manchas se secan y será más complicado). Con los zapatos de charol o piel que tengan que lucir brillantes uno de los mejores trucos que existen es aplicar en un trapo un poco de limpiacristales y frotar. Te tendrás que poner gafas para mirarlos.

No los amontones

No hace falta explicar que si guardamos los zapatos amontonados acaban por deformarse, pero claro, es complicado destinar un espacio exclusivo para ellos, así que lo mejor que puedes hacer es, además de las hormas, guardarlos por pares en sacos de gamuza. Una protección extra no les vendrá nada mal.

Utiliza un calzador

A la hora de ponerse los zapatos, usa calzador. Además de hacer más fácil el ponértelos los protege de la presión que ejercemos al intentar meter el pie.